Un liderazgo que necesita aprobarlo todo… deja de liderar

Hace no tanto tiempo, muchos líderes creían que estar “encima de todo” era sinónimo de control y responsabilidad. Revisar cada decisión, aprobar cada acción y validar cada mensaje parecía la forma de asegurar calidad y alineamiento.

Pero hoy, en un mundo acelerado, ese enfoque ya no acelera nada.

¿Por qué aprobarlo todo se convirtió en un problema?

Cuando cada pequeño paso requiere un visto bueno:

  • Los equipos esperan instrucciones.

  • La ejecución se vuelve lenta.

  • La iniciativa desaparece.

  • La toma de decisiones se concentra en una sola persona.

Más importante aún: el líder deja de pensar en lo que realmente importa —la dirección estratégica— y pasa su tiempo en decisiones operativas.

De hecho, un estudio de McKinsey & Company (Great Attrition or Great Attraction?, 2021) señala que muchas personas no abandonan sus empleos por salario, sino porque no se sienten valoradas por sus líderes. Cuando el liderazgo se centra en el control excesivo, esa percepción se debilita y el compromiso comienza a caer.

Eso no es liderazgo.
Eso es cuello de botella.

Liderar no es controlar, es habilitar

El liderazgo moderno no se mide por cuántas decisiones pasan por una sola persona.

Se mide por:

  • Qué tan claras están las prioridades.

  • Qué tan bien definidos están los criterios.

  • Qué tan empoderado está el equipo para decidir bien.

Un buen líder crea marcos y criterios, no filtros.

Un buen líder no aprueba cada acción…
sino que hace que menos aprobaciones sean necesarias.

La autonomía no se logra pidiendo permiso

Cuando los equipos entienden el propósito, los criterios y los límites, no necesitan estar esperando una señal para avanzar.

La autonomía no es ausencia de supervisión, es claridad de expectativas.

Y cuando las personas saben qué es importante y por qué, pueden decidir sin necesidad de escalar cada detalle.

Entonces, ¿qué es lo que realmente está pasando?

Si tu liderazgo está acumulando decisiones en lugar de acelerar respuestas, el problema no es tu equipo.
El problema es cómo se están tomando las decisiones.

Un modelo donde todo debe pasar por una sola persona:

  • Ralentiza la ejecución.

  • Disminuye la creatividad.

  • Genera dependencia en lugar de iniciativa.

Y eso sí que retrasa resultados.

Pregunta clave para tu organización

Antes de aprobar otra cosa:
¿Tu modelo de liderazgo está acelerando decisiones o acumulándolas?

Siguiente
Siguiente

¿Por qué nadie te presta atención en tus presentaciones? Y cómo puedes cambiarlo hoy mismo